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Colesterol bajo y riesgo cardiovascular

Colesterol bajo y riesgo cardiovascular

Colesterol bajo ≠ libre de riesgo cardiovascular

Muchas personas piensan que tener niveles bajos de colesterol es sinónimo de tener un corazón sano. Sin embargo, esta es una verdad a medias. Aunque el colesterol es un factor importante, no es el único que determina el riesgo cardiovascular.

¿Por qué se cree esto?

Durante años, se ha hecho énfasis en el colesterol como principal enemigo del corazón, especialmente el LDL o “colesterol malo”. Pero reducirlo o tenerlo bajo no garantiza estar libre de enfermedades cardíacas si existen otros factores presentes.

Otros factores de riesgo importantes

Incluso con colesterol bajo, una persona puede tener un alto riesgo cardiovascular si presenta:

  • Presión arterial elevada (hipertensión)
  • Diabetes o prediabetes
  • Tabaquismo
  • Obesidad o sobrepeso
  • Estilo de vida sedentario
  • Estrés crónico
  • Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca

Lo que dice la evidencia

Estudios han demostrado que personas con colesterol dentro del rango normal han sufrido infartos o accidentes cerebrovasculares debido a otros factores no controlados. Esto resalta la necesidad de una evaluación integral del riesgo cardiovascular.

¿Qué hacer entonces?

No basta con enfocarse únicamente en el colesterol. Es importante:

  • Controlar la presión arterial
  • Revisar la glucosa periódicamente
  • Mantener un peso saludable
  • Hacer actividad física regular
  • Evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol
  • Realizarse un chequeo cardiovascular completo con un especialista

El colesterol bajo ayuda, pero no es suficiente. La salud cardiovascular es el resultado de múltiples factores que deben ser evaluados y controlados de forma integral.

Recuerda: cuidar tu corazón no es solo ver un número en el laboratorio, sino adoptar un estilo de vida completo y saludable.

chequeo cardiológico preoperatorio

Chequeo cardiológico preoperatorio: ¿cuándo es necesario?

Chequeo cardiológico preoperatorio: ¿cuándo es necesario?

Antes de una cirugía, el objetivo principal es garantizar que el paciente esté en condiciones óptimas para tolerar el procedimiento. En este contexto, el chequeo cardiológico preoperatorio se vuelve fundamental para reducir riesgos y mejorar resultados.

¿Qué es el chequeo cardiológico preoperatorio?

Es una evaluación médica que permite conocer cómo está funcionando el corazón y si existe algún riesgo cardiovascular que pueda complicar una cirugía, especialmente en procedimientos de moderado o alto riesgo.

¿Cuándo se recomienda?

No todos los pacientes requieren esta evaluación, pero es altamente recomendable en los siguientes casos:

  • Personas mayores de 50 años que van a ser sometidas a cirugía mayor
  • Pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular (hipertensión, infarto, insuficiencia cardíaca, arritmias, etc.)
  • Pacientes con factores de riesgo: diabetes, colesterol alto, tabaquismo, obesidad
  • Cuando el tipo de cirugía implica riesgo cardiovascular, como intervenciones torácicas, abdominales o vasculares

¿Qué incluye este chequeo?

El cardiólogo puede solicitar algunas de las siguientes pruebas, según el estado del paciente:

  • Electrocardiograma
  • Ecocardiograma
  • Pruebas de esfuerzo o prueba de caminata
  • Laboratorio con perfil lipídico, glucosa, etc.
  • Evaluación de la capacidad funcional del paciente

¿Qué beneficios tiene?

Un chequeo a tiempo puede:

  • Detectar enfermedades cardíacas no diagnosticadas
  • Evitar complicaciones durante y después de la cirugía
  • Permitir al equipo médico tomar mejores decisiones
  • Ofrecer recomendaciones sobre medicamentos y cuidados especiales

La evaluación cardiológica preoperatoria es una herramienta clave en la medicina preventiva. Permite anticiparse a los riesgos y garantizar una cirugía más segura y con mejor recuperación.

Consultar al cardiólogo antes de una operación puede salvar vidas.

hipertensión en jóvenes

Hipertensión en jóvenes: una realidad creciente

Hipertensión en jóvenes: una realidad creciente

Tradicionalmente se pensaba que la hipertensión arterial era un problema exclusivo de los adultos mayores. Sin embargo, en los últimos años se ha observado un preocupante aumento de esta condición en personas menores de 40 años, e incluso en adolescentes.

¿Qué está causando este fenómeno?

Los expertos coinciden en que el estilo de vida moderno tiene mucho que ver. Entre los factores más importantes están:

  • Obesidad y sobrepeso: cada vez más frecuentes desde edades tempranas
  • Alimentación rica en sal, grasas y procesados
  • Sedentarismo: largas horas frente a pantallas, poca actividad física
  • Estrés crónico: académico, social y emocional
  • Consumo de alcohol y tabaco desde edades cada vez más tempranas

¿Por qué es tan preocupante?

La hipertensión no controlada daña de forma silenciosa el corazón, los riñones, el cerebro y los ojos. Cuando aparece en edades tempranas, aumenta significativamente el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares y enfermedad renal crónica en etapas productivas de la vida.

¿Se puede prevenir?

Sí. La buena noticia es que hacer pequeños cambios desde jóvenes puede marcar una gran diferencia. Algunas recomendaciones clave son:

  • Realizar actividad física regular (al menos 150 minutos a la semana)
  • Evitar el consumo excesivo de sal, azúcares y alimentos ultraprocesados
  • Evitar el tabaco y el alcohol
  • Controlar el estrés con técnicas de relajación
  • Medirse la presión arterial periódicamente, incluso si eres joven

La hipertensión en jóvenes es una realidad que no podemos ignorar. Invertir en educación, prevención y hábitos saludables desde hoy es la clave para proteger nuestro futuro corazón.

Cuida tu presión, cuida tu vida.

Mindfulness y salud del corazón

Mindfulness y salud del corazón

¿Sabías que tus pensamientos y emociones también influyen en la salud de tu corazón? La ciencia ha demostrado que el estrés crónico es un enemigo silencioso del corazón. Pero hay una herramienta poderosa, simple y gratuita para contrarrestarlo: el mindfulness.

¿Qué es el mindfulness?

Es una práctica que consiste en prestar atención al momento presente, sin juzgarlo. Se basa en técnicas de respiración, meditación y conciencia plena de lo que sientes, piensas y haces.

¿Cómo ayuda al corazón?

Cuando entrenas tu mente para vivir con más calma y enfoque, tu cuerpo también responde positivamente. Estudios científicos han encontrado que el mindfulness puede:

  • Reducir la presión arterial
  • Disminuir los niveles de cortisol (hormona del estrés)
  • Mejorar la frecuencia cardíaca
  • Reducir la ansiedad y la depresión, factores que afectan el sistema cardiovascular
  • Favorecer hábitos saludables como dormir mejor, comer conscientemente y hacer ejercicio

¿Cómo empezar a practicarlo?

No necesitas experiencia ni equipo. Aquí algunos consejos para comenzar:

  • Dedica 5-10 minutos al día para respirar profundamente y observar tu cuerpo
  • Practica meditación guiada (hay muchas apps gratuitas)
  • Come con atención plena, sin distracciones
  • Camina observando tu entorno sin juzgarlo

Tu mente y tu corazón están más conectados de lo que crees. Practicar mindfulness te ayuda a vivir con más calma… y con un corazón más sano.

Incorpora esta práctica en tu rutina diaria. Tu salud cardiovascular lo agradecerá.

Vacunas y corazón: ¿por qué también son prevención cardiovascular?

Vacunas y corazón: ¿por qué también son prevención cardiovascular?

Vacunas y corazón: ¿por qué también son prevención cardiovascular?

Cuando hablamos de cuidar el corazón, pensamos en dieta, ejercicio, dejar de fumar o controlar la presión. Pero hay una herramienta poderosa que a veces se pasa por alto: las vacunas.

¿Qué tienen que ver las vacunas con el corazón?

Las infecciones como la influenza (gripe), la neumonía y la COVID-19 pueden afectar directamente la salud cardiovascular, sobre todo en personas con enfermedades del corazón o factores de riesgo.

Estas infecciones pueden:

  • Inflamar el revestimiento de los vasos sanguíneos
  • Aumentar el riesgo de trombos o coágulos
  • Descompensar enfermedades como la insuficiencia cardíaca
  • Disparar eventos como infartos o arritmias

¿Qué vacunas ayudan a proteger el corazón?

La Organización Mundial de la Salud y sociedades cardiológicas recomiendan varias vacunas como parte de la prevención cardiovascular, especialmente en personas mayores o con enfermedades crónicas:

  • Vacuna contra la influenza: reduce el riesgo de infarto hasta en un 20-45% en personas con enfermedades del corazón.
  • Vacuna contra el neumococo: previene neumonías graves que pueden descompensar el sistema cardiovascular.
  • Vacuna contra la COVID-19: protege contra complicaciones respiratorias y cardiovasculares asociadas al virus.

¿Quiénes deben vacunarse?

Las vacunas son especialmente importantes para:

  • Personas mayores de 60 años
  • Pacientes con hipertensión, diabetes, insuficiencia cardíaca o antecedentes de infarto
  • Trabajadores de la salud o cuidadores de personas vulnerables

Las vacunas no solo salvan vidas previniendo infecciones, también protegen al corazón. Por eso, vacunarte es parte de tu plan de prevención cardiovascular.

Habla con tu médico sobre tu calendario de vacunación. Cuidar tu corazón también es vacunarte a tiempo.