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Día mundial del corazón Ecuador

Día Mundial del Corazón: acciones en Manabí

Día Mundial del Corazón: Actividades de los cardiólogos en Manabí

29 de septiembre de 2026. En el marco del Día Mundial del Corazón, bajo el lema «No pierdas un latido. Cuida tu corazón», los cardiólogos de hospitales como el Hospital de Especialidades de Portoviejo y el Hospital General IESS Manta desarrollaron diversas actividades para promover la salud cardiovascular en la provincia de Manabí.

¿Por qué es importante el Día Mundial del Corazón?

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y en Ecuador. Sin embargo, la mayoría de estos casos se pueden prevenir mediante la detección temprana, el control de los factores de riesgo y la adopción de hábitos saludables.

Hospital de Especialidades de Portoviejo

Charlas de educación cardiovascular

El equipo de cardiología organizó charlas dirigidas a pacientes y familiares sobre:

  • Qué son el infarto y el accidente cerebrovascular.
  • Factores de riesgo: hipertensión, colesterol, diabetes, tabaquismo y obesidad.
  • Señales de alerta: dolor en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones y fatiga inexplicable.

Casa Abierta

Se instalaron espacios de atención donde los especialistas realizaron:

  • Medición de presión arterial y evaluación básica del riesgo cardiovascular.
  • Consultas personalizadas según la edad, antecedentes y condición de cada paciente.
  • Orientación sobre alimentación saludable y actividad física.

Actividad física para adultos mayores

El Programa del Adulto Mayor presentó una muestra de danza folclórica, destacando que la actividad física regular —incluso en formas de bajo impacto como el baile— es fundamental para mantener un corazón sano.

Hospital General IESS Manta

Casa Abierta y tamizajes

El hospital realizó una jornada abierta al público con los siguientes componentes:

  • Identifica las señales: no ignorar los síntomas cardiovasculares, que pueden afectar a cualquier persona.
  • Protege tu corazón: la mayoría de las muertes cardiovasculares se deben a factores de riesgo prevenibles o controlables.
  • Impulsa la acción: promover que personas, comunidades e instituciones actúen frente a la enfermedad cardiovascular.

Además, se realizaron mediciones de presión arterial y tamizajes básicos, con derivación al servicio de cardiología cuando se identificaron casos que requerían evaluación especializada.

Recomendaciones para cuidar el corazón

  • Conoce tus cifras: controla periódicamente tu presión arterial, colesterol y glucosa.
  • Reconoce las señales de alerta: dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones o fatiga extrema requieren atención médica oportuna.
  • Muévete: al menos 30 minutos de actividad física diaria reducen significativamente el riesgo cardiovascular.
  • Controla los factores de riesgo: evita el tabaco, mantén un peso saludable y gestiona el estrés.
  • No faltes a tus controles: los chequeos periódicos permiten detectar problemas antes de que se agraven.

❤️ No pierdas un latido. Cuida tu corazón.

Cardiotoxicidad: ¿qué es y cómo prevenirla?

Cardiotoxicidad: ¿qué es y cómo prevenirla?

Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, el objetivo principal es combatir la enfermedad. Sin embargo, algunos tratamientos oncológicos pueden producir efectos sobre el corazón y los vasos sanguíneos.

A este conjunto de posibles alteraciones se lo conoce como cardiotoxicidad.

Esto no significa que todas las personas que reciben quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia o terapias dirigidas vayan a desarrollar problemas cardíacos. El riesgo depende del tratamiento utilizado, la dosis, la duración, el tipo de cáncer y las condiciones cardiovasculares de cada paciente.

La buena noticia es que muchas complicaciones cardiovasculares pueden prevenirse, reducirse o detectarse de manera temprana mediante una adecuada evaluación y seguimiento.

¿Qué es exactamente la cardiotoxicidad?

La cardiotoxicidad es el daño o alteración de la función del corazón o del sistema cardiovascular que puede estar relacionado con determinados tratamientos contra el cáncer.

Puede afectar diferentes estructuras y funciones del sistema cardiovascular.

Entre las posibles complicaciones se encuentran:

  • Disminución de la función del músculo cardíaco.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Alteraciones del ritmo cardíaco.
  • Hipertensión arterial.
  • Enfermedad coronaria.
  • Inflamación del corazón.
  • Alteraciones vasculares.
  • Formación de coágulos en determinadas circunstancias.

Una de las manifestaciones más importantes es la disminución de la capacidad del corazón para bombear sangre adecuadamente.

¿Qué tratamientos pueden producir cardiotoxicidad?

No todos los tratamientos oncológicos tienen el mismo riesgo cardiovascular.

Dependiendo del tipo de cáncer y del esquema terapéutico, pueden existir riesgos asociados con:

Quimioterapia

Algunos medicamentos quimioterapéuticos pueden afectar el músculo cardíaco, especialmente cuando se utilizan determinadas dosis acumuladas.

Por esta razón, el seguimiento cardiovascular puede ser especialmente importante en pacientes que reciben tratamientos con potencial cardiotóxico.

Terapias dirigidas

Algunos medicamentos diseñados para actuar sobre características específicas de las células tumorales también pueden producir alteraciones cardiovasculares.

Inmunoterapia

Los tratamientos que activan el sistema inmunitario para combatir el cáncer han transformado el manejo de múltiples tumores.

Sin embargo, en casos poco frecuentes pueden producir inflamación del músculo cardíaco, conocida como miocarditis, que puede ser potencialmente grave.

Radioterapia

Cuando la radioterapia involucra estructuras cercanas al corazón, especialmente en determinados cánceres de tórax, puede existir riesgo de efectos cardiovasculares a largo plazo.

Terapias hormonales

Algunos tratamientos hormonales utilizados en determinados tipos de cáncer pueden asociarse con cambios en factores de riesgo cardiovascular.

Por eso, cada tratamiento debe evaluarse individualmente.

¿Quién tiene mayor riesgo de cardiotoxicidad?

El riesgo puede ser mayor cuando el paciente ya presenta factores de riesgo o enfermedades cardiovasculares.

Entre ellos:

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Colesterol elevado.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Enfermedad coronaria.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Arritmias.
  • Enfermedad renal.
  • Antecedentes de tratamientos oncológicos previos con potencial cardiotóxico.

También pueden influir la edad y la combinación de diferentes tratamientos.

Por eso, el riesgo cardiovascular debe determinarse antes de comenzar el tratamiento, no solamente cuando aparecen síntomas.

¿Se puede prevenir la cardiotoxicidad?

En muchos casos es posible reducir significativamente el riesgo mediante una estrategia de prevención.

La prevención puede comenzar incluso antes de administrar la primera dosis del tratamiento contra el cáncer.

1. Evaluación cardiovascular antes del tratamiento

El médico puede valorar los antecedentes cardiovasculares, la presión arterial, factores de riesgo y otros elementos relacionados con la salud del corazón.

Dependiendo del riesgo individual, pueden solicitarse estudios como:

  • Electrocardiograma.
  • Ecocardiograma.
  • Análisis de sangre.
  • Evaluación de la función cardíaca.
  • Biomarcadores cardíacos en pacientes seleccionados.
  • Otros estudios cardiovasculares cuando están indicados.

Esta evaluación permite establecer una referencia que posteriormente puede compararse durante el tratamiento.

2. Controlar los factores de riesgo

Mantener controlados la hipertensión, diabetes y colesterol es una parte fundamental de la prevención.

También es importante evitar el tabaco, mantener un peso saludable y realizar actividad física de acuerdo con las condiciones de cada paciente.

3. Seguimiento durante el tratamiento

La vigilancia no debe limitarse al momento previo al tratamiento.

Dependiendo del riesgo y del medicamento utilizado, el paciente puede necesitar controles cardiovasculares durante la terapia.

El objetivo es detectar cambios antes de que aparezcan complicaciones importantes.

4. No ignorar los síntomas

Algunos pacientes pueden atribuir el cansancio, falta de aire o palpitaciones exclusivamente al cáncer o al tratamiento.

Sin embargo, ciertos síntomas pueden indicar una alteración cardiovascular.

Es importante comunicar al equipo médico la aparición de:

  • Falta de aire nueva o progresiva.
  • Dificultad para respirar al acostarse.
  • Hinchazón de piernas o tobillos.
  • Palpitaciones persistentes.
  • Dolor o presión en el pecho.
  • Mareos importantes.
  • Desmayos.
  • Cansancio intenso o diferente al habitual.
  • Aumento rápido de peso acompañado de hinchazón.

Estos síntomas pueden tener muchas causas, pero deben ser evaluados.

¿Hay que suspender el tratamiento contra el cáncer si aparece cardiotoxicidad?

No necesariamente.

Esta es una de las razones por las que la cardio-oncología es tan importante.

Ante una alteración cardiovascular, el objetivo no siempre es suspender inmediatamente el tratamiento oncológico. La decisión depende de la gravedad, del medicamento involucrado, del tipo de cáncer y de las alternativas terapéuticas disponibles.

En determinados casos, es posible controlar la complicación cardiovascular y continuar o modificar el tratamiento contra el cáncer bajo vigilancia especializada.

La decisión debe ser individualizada y tomada por el equipo médico.

Cardio-oncología: prevenir antes que reaccionar

La cardio-oncología busca establecer un puente entre la oncología y la cardiología.

Su objetivo es que el paciente pueda recibir el tratamiento necesario contra el cáncer sin descuidar la salud cardiovascular.

Esto implica:

Antes del tratamiento: identificar el riesgo.

Durante el tratamiento: vigilar posibles cambios.

Después del tratamiento: mantener un seguimiento cuando sea necesario.

Esta estrategia permite detectar problemas cardiovasculares de forma más temprana y actuar oportunamente.

El corazón también necesita seguimiento después del cáncer

Terminar el tratamiento oncológico es una gran noticia, pero para determinados pacientes el seguimiento cardiovascular debe continuar.

Algunos efectos cardiovasculares pueden aparecer meses o años después de determinados tratamientos.

Por eso, los sobrevivientes de cáncer pueden beneficiarse de una evaluación individualizada de su riesgo cardiovascular.

Una idea clave

La cardiotoxicidad no significa que el tratamiento contra el cáncer deba evitarse.

Significa que el corazón también debe formar parte del plan de atención.

Identificar los factores de riesgo, evaluar la función cardíaca cuando corresponde, controlar las enfermedades cardiovasculares y vigilar los síntomas permite reducir complicaciones y proteger la salud del paciente.

En cardio-oncología, prevenir el daño cardíaco también es parte de cuidar la vida.

corazón después del embarazo

El corazón después del embarazo

El nacimiento del bebé no significa que todos los cambios producidos durante el embarazo desaparezcan inmediatamente. Durante el embarazo, el corazón y los vasos sanguíneos trabajan de manera diferente para satisfacer las necesidades de la madre y del bebé, y el organismo necesita un período de adaptación después del parto.

Por eso, cuidar el corazón después del embarazo también es parte del cuidado integral de la mujer. Prestar atención a la presión arterial, reconocer síntomas de alerta y mantener los controles médicos puede ser especialmente importante si durante el embarazo existieron complicaciones cardiovasculares.

¿Qué sucede con el corazón después del embarazo?

Durante la gestación aumentan el volumen de sangre y el trabajo que realiza el corazón. Después del parto, el organismo comienza progresivamente a volver a su estado previo al embarazo, pero esta adaptación no ocurre de manera instantánea.

Además, algunas complicaciones que aparecen durante el embarazo pueden continuar después del parto y requieren seguimiento médico.

El período posparto, por tanto, no debe considerarse simplemente como el momento en que termina el embarazo, sino como una etapa importante para la salud de la mujer.

La presión arterial también necesita vigilancia

Una de las razones para mantener los controles después del parto es la presión arterial. Las mujeres que presentaron hipertensión gestacional o preeclampsia necesitan especial atención.

La presión arterial puede permanecer elevada después del nacimiento e incluso algunos problemas relacionados con la hipertensión pueden manifestarse durante el período posparto.

Por eso, si durante el embarazo tuviste presión arterial elevada, no abandones los controles médicos simplemente porque el bebé ya nació.

¿Qué relación existe entre el embarazo y el riesgo cardiovascular futuro?

Algunas complicaciones del embarazo pueden funcionar como señales de un mayor riesgo de desarrollar factores de riesgo cardiovascular o enfermedades cardiovasculares posteriormente.

Entre ellas se encuentran la preeclampsia y otros trastornos hipertensivos del embarazo, así como determinadas complicaciones metabólicas.

Esto no significa que una mujer que haya tenido una complicación durante el embarazo necesariamente desarrollará una enfermedad cardíaca. Significa que ese antecedente debe formar parte de su historia clínica y puede justificar una estrategia de prevención cardiovascular a largo plazo.

El antecedente de preeclampsia no debe olvidarse

La preeclampsia merece especial atención porque se ha asociado con un mayor riesgo cardiovascular en etapas posteriores de la vida.

Si una mujer tuvo preeclampsia, es recomendable comunicar este antecedente a los profesionales que la atiendan en el futuro. Puede ser relevante al momento de valorar su presión arterial y otros factores de riesgo cardiovascular.

El mensaje no es generar preocupación, sino aprovechar esta información para actuar de manera preventiva.

Señales de alerta después del parto

Durante el posparto pueden aparecer molestias propias de la recuperación, pero algunos síntomas requieren valoración médica.

Busca atención médica urgente si después del embarazo presentas:

  • Dolor u opresión en el pecho.
  • Dificultad importante o repentina para respirar.
  • Desmayo o pérdida del conocimiento.
  • Palpitaciones intensas o persistentes.
  • Dolor de cabeza intenso acompañado de alteraciones visuales.
  • Hinchazón repentina o importante.
  • Presión arterial muy elevada.
  • Debilidad marcada o un deterioro repentino del estado general.

Estos síntomas pueden tener diferentes causas, algunas de ellas no relacionadas directamente con el corazón. Sin embargo, debido a que ciertas complicaciones pueden aparecer durante el posparto, es importante no ignorarlos.

¿Qué es la miocardiopatía periparto?

Existe una enfermedad poco frecuente denominada miocardiopatía periparto, en la que el músculo del corazón se debilita alrededor del final del embarazo o durante los meses posteriores al parto.

Puede manifestarse con síntomas como dificultad para respirar, especialmente al realizar actividades o al acostarse, cansancio importante, hinchazón de las piernas o pies, palpitaciones y, en algunos casos, dolor en el pecho.

Estos síntomas pueden confundirse con molestias habituales del embarazo o del posparto. Por eso, cuando son nuevos, intensos o empeoran, requieren una evaluación médica.

¿Cómo cuidar el corazón después del embarazo?

El cuidado cardiovascular después del embarazo puede comenzar con medidas sencillas:

  • Controlar la presión arterial según las indicaciones médicas.
  • Acudir a los controles posparto y realizar las evaluaciones recomendadas.
  • Informar si tuviste preeclampsia, hipertensión gestacional o diabetes gestacional.
  • Mantener una alimentación equilibrada y adecuada a tus necesidades.
  • Retomar progresivamente la actividad física cuando el equipo médico lo considere apropiado.
  • Evitar el tabaco.
  • Descansar todo lo posible dentro de las posibilidades de esta nueva etapa.
  • Controlar factores de riesgo como colesterol, glucosa y peso cuando corresponda.

El cuidado después del parto debe adaptarse a las condiciones de cada mujer. No todas necesitan los mismos controles ni las mismas recomendaciones.

¿Cuándo es recomendable una valoración cardiológica?

Una consulta con cardiología puede ser recomendable cuando existen antecedentes de enfermedad cardíaca, hipertensión, preeclampsia, arritmias u otras complicaciones cardiovasculares durante el embarazo.

También debe considerarse cuando aparecen síntomas como falta de aire persistente, palpitaciones recurrentes, dolor en el pecho, desmayos o hinchazón importante.

La valoración permite determinar si los síntomas forman parte de la adaptación posparto o si requieren estudios adicionales.

El embarazo también puede revelar el riesgo cardiovascular de una mujer

El embarazo representa un período de importantes cambios para el sistema cardiovascular. Algunas complicaciones que aparecen durante esta etapa pueden ofrecer información sobre la salud cardiovascular futura.

Por eso, el cuidado del corazón no termina con el nacimiento del bebé.

El posparto es una nueva oportunidad para prevenir. Conocer los antecedentes del embarazo, controlar los factores de riesgo y consultar ante señales de alerta puede ayudar a proteger la salud cardiovascular de la mujer durante los años siguientes.

Cuidar a mamá también significa cuidar su corazón

Después del nacimiento del bebé, gran parte de la atención suele concentrarse en el recién nacido. Sin embargo, la salud de la madre también necesita cuidados.

Si durante tu embarazo tuviste hipertensión, preeclampsia u otra complicación, no olvides contárselo a tu médico. Y si después del parto presentas síntomas cardiovasculares o un cambio importante en tu estado de salud, busca valoración médica.

Cuidar el corazón después del embarazo es invertir en salud para los próximos años.

Este contenido tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración, diagnóstico ni tratamiento de un profesional de salud.

preeclampsia y corazón

Preeclampsia: una alerta para el corazón

Preeclampsia: una alerta para el corazón

La preeclampsia es una complicación del embarazo que suele asociarse principalmente con la presión arterial elevada, pero sus implicaciones pueden ir mucho más allá de la gestación. Para la salud cardiovascular, haber presentado preeclampsia puede ser una señal importante de un mayor riesgo de desarrollar hipertensión y enfermedades cardiovasculares en el futuro.

Por eso, el embarazo también puede ser una oportunidad para identificar factores de riesgo cardiovascular y comenzar a cuidar la salud del corazón desde una etapa temprana.

¿Qué es la preeclampsia?

La preeclampsia es un trastorno relacionado con el embarazo que generalmente aparece después de las 20 semanas de gestación y se caracteriza por presión arterial elevada y, en determinados casos, signos de afectación de otros órganos.

Puede presentarse incluso en mujeres que nunca habían tenido hipertensión antes del embarazo. Por esta razón, los controles prenatales son fundamentales para detectar cambios en la presión arterial y otros indicadores de riesgo.

¿Por qué la preeclampsia es una alerta para el corazón?

La preeclampsia no debe considerarse únicamente como un problema que termina con el nacimiento del bebé. Las mujeres que han presentado preeclampsia tienen un mayor riesgo cardiovascular a largo plazo en comparación con aquellas que no la han presentado.

Esto puede estar relacionado con factores que afectan la salud de los vasos sanguíneos y con la presencia de factores de riesgo cardiovascular que pueden hacerse más evidentes durante el embarazo.

Por eso, antecedentes como la preeclampsia deben formar parte de la historia clínica cardiovascular de una mujer.

El embarazo como una «prueba de esfuerzo» para el organismo

Durante el embarazo, el corazón y los vasos sanguíneos experimentan importantes adaptaciones para responder a las necesidades de la madre y del bebé.

Cuando aparece preeclampsia, puede existir una alteración de esa adaptación cardiovascular. En este sentido, las complicaciones hipertensivas del embarazo pueden ofrecer información valiosa sobre el riesgo cardiovascular de una mujer en etapas posteriores de su vida.

Esto no significa que una mujer que tuvo preeclampsia necesariamente desarrollará una enfermedad cardíaca. Significa que su antecedente merece atención y seguimiento.

¿Qué problemas cardiovasculares pueden aparecer posteriormente?

Las mujeres con antecedentes de preeclampsia presentan un mayor riesgo de desarrollar determinados factores de riesgo y enfermedades cardiovasculares a lo largo de su vida.

Entre ellos se encuentran:

  • Hipertensión arterial.
  • Enfermedad cardiovascular.
  • Enfermedad cerebrovascular.
  • Enfermedad renal.
  • Otros factores de riesgo cardiometabólico.

El riesgo puede variar según las características del embarazo y de la preeclampsia, como su gravedad, el momento en que apareció y si se presentó nuevamente en embarazos posteriores.

¿Qué pasa después del embarazo?

Una vez terminado el embarazo, es importante no olvidar el antecedente de preeclampsia.

La atención médica después del parto debe incluir una evaluación de los factores de riesgo cardiovascular y, cuando corresponda, controles periódicos de presión arterial, peso, glucosa, colesterol y función renal.

También es importante conversar con el médico sobre antecedentes familiares, alimentación, actividad física, tabaquismo y otros factores que pueden influir en la salud cardiovascular.

¿Puedo prevenir el riesgo cardiovascular después de una preeclampsia?

No todos los factores de riesgo cardiovascular pueden modificarse, pero existen medidas que pueden contribuir a reducir el riesgo y mantener una mejor salud cardiovascular.

  • Controlar periódicamente la presión arterial.
  • Mantener un peso saludable.
  • Realizar actividad física de manera regular, según las recomendaciones médicas.
  • Llevar una alimentación equilibrada y baja en exceso de sal.
  • No fumar.
  • Controlar los niveles de glucosa y colesterol cuando esté indicado.
  • Mantener controles médicos periódicos.
  • Informar siempre al médico que se tuvo preeclampsia durante un embarazo.

¿Cuándo consultar a un cardiólogo?

El antecedente de preeclampsia es una razón para prestar mayor atención a la salud cardiovascular, especialmente cuando existen otros factores de riesgo.

Una valoración cardiovascular puede ser especialmente importante si la mujer presenta hipertensión persistente, colesterol elevado, diabetes, obesidad, antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular o nuevos síntomas cardiovasculares.

Además, si durante el embarazo o después del parto aparecen síntomas como dolor en el pecho, dificultad importante para respirar, desmayos, palpitaciones persistentes o hinchazón significativa, se debe buscar valoración médica.

La salud cardiovascular de la mujer comienza mucho antes de una enfermedad cardíaca

La preeclampsia nos recuerda que la salud cardiovascular de la mujer debe recibir atención durante todas las etapas de la vida.

Un antecedente de preeclampsia no debe generar miedo, sino convertirse en una oportunidad para prevenir.

Reconocer este antecedente, controlar los factores de riesgo y mantener un seguimiento médico adecuado puede ayudar a proteger la salud del corazón a largo plazo.

Si tuviste preeclampsia, cuéntaselo siempre a tu médico. Ese dato puede ser importante para evaluar y cuidar tu riesgo cardiovascular futuro.

Este contenido tiene finalidad educativa y no sustituye la valoración, diagnóstico ni tratamiento de un profesional de salud.

El colesterol siempre produce síntomas?

El colesterol siempre produce síntomas? Descubre la verdad

Verdadero o falso: ¿el colesterol siempre produce síntomas?

Muchas personas creen que el colesterol alto provoca molestias evidentes, pero la realidad es muy diferente. En la mayoría de los casos, el colesterol elevado no produce síntomas, lo que lo convierte en uno de los principales factores de riesgo silenciosos para las enfermedades cardiovasculares.

La respuesta es: FALSO

El colesterol alto suele desarrollarse de forma silenciosa. Una persona puede sentirse completamente sana mientras el exceso de colesterol se deposita en las paredes de las arterias, favoreciendo la formación de placas de grasa que reducen el flujo sanguíneo.

Con el paso de los años, este proceso, conocido como aterosclerosis, aumenta el riesgo de sufrir complicaciones graves como un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular.

¿Por qué no produce síntomas?

El colesterol no causa dolor ni molestias mientras se acumula en las arterias. Por eso, muchas personas desconocen que tienen niveles elevados hasta que se realizan un examen de laboratorio o presentan una complicación cardiovascular.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

  • Personas con antecedentes familiares de colesterol alto.
  • Quienes tienen hipertensión arterial o diabetes.
  • Personas con sobrepeso u obesidad.
  • Fumadores.
  • Personas sedentarias.
  • Adultos mayores de 40 años.

¿Cómo saber si tienes el colesterol elevado?

La única forma de conocer tus niveles de colesterol es mediante un perfil lipídico solicitado por un profesional de la salud. Este examen permite evaluar el colesterol total, LDL (colesterol «malo»), HDL (colesterol «bueno») y los triglicéridos.

¿Cómo mantener un colesterol saludable?

  • Consumir frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables.
  • Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y grasas saturadas.
  • Realizar al menos 150 minutos de actividad física por semana.
  • No fumar.
  • Mantener un peso saludable.
  • Cumplir el tratamiento indicado por el médico cuando sea necesario.

La prevención salva vidas

El colesterol alto puede controlarse cuando se detecta a tiempo. Realizar controles periódicos y adoptar hábitos saludables ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y a proteger la salud del corazón.

Recuerda: sentirte bien no significa que tu colesterol esté bajo control. Un simple análisis de sangre puede marcar la diferencia.